Emoción, tensión y competición, así es como yo defino el GP de San Marino que se acaba de disputar hace unos pocos minutos.
Hace mucho que no veo una carrera completa, ver a Schumacher correr sólo me aburría, y creo que me he perdido mucho, porque parece ser que las últimas carreras que no he llegado a ver eran de otro estilo, cosa que he podido comprobar hace unos minutos.
No tengo preferencia por Fernando Alonso, pero tengo que reconocer que... joder, menudo piloto se ha adueñado Renault, este tio lo vale, hacía tiempo que no me ponía nervioso viendo el final de una carrera. El hecho de aguantar tanto tiempo a Schumi detrás, lo que supone la concentración de primero; la carrera en sí, segundo; no joder demasiado el coche, y tercero; tienes el campeón del mundo detrás comiendote el culo, y solo con dos pares de huevos eres capaz de mantener todo eso bajo control.
No se si Alonso llegará a ser campeón del Mundo de Formula 1 esta temporada, pero eso si, ha hecho historia, como lo hicieron Hakkinen y Damon Hill en su momento, que siempre fueron dignos rivales de Schumi, y siempre serán recordados como grandes pilotos.
Mi imagino lo que habrá pasado por la cabeza de Alonso al salir del coche: "Lo he conseguido!", y Schumi tampoco se debió de quedar callado, porque si eres tan fanatico del F1 como lo es Schumacher, y tienes que luchar contra lo que desde su punto de vista es un novato, debes reconocer su mérito, y alegrarte por haberte dado una carrera tan impresionante, por que eso es una carrera, la lucha, la competición... eso es lo que creo que a Schumi le gusta, porque ganar ya ha ganado mucho, pero una carrera así no se lo dan todos los dias, y la tensión que uno lleva y luego liberarla, es una sensación que te agrada.
A ver qué se nos espera en las próximas carreras, a ver si siguen siendo así de emocionantes y divertidas, por que ahí es donde la afición siente al piloto, y ahí es donde el piloto siente a la afición.
