Antes, hace unos años, mientras esperaba al bus verde para ir al colegio en un banco, siempre observaba a la gente que pasaba, a las 8:00 de la mañana.
Como era por la mañana, a primeras horas del día para mi alma, necesitaba recopilar los primeros datos de información, ya que uno empieza el día viviendola.
Mientras esperaba el autobus siempre pasaba gente y me entretenia observando a esa gente, e inventándome sus vidas. Aquel señor, de unos 50 años que paseaba sólo con los brazos detrás de la espalda mirando al suelo... Seguramente se levantaba todas las mañana para dar un paseo por las tranquilas calles de Madrid y mirar el paisaje como él lo recordaba, deseando que algún día todo eso cambie para echar de menos cómo era antes el paisaje.
O esa chica con su uniforme de colegio, que siempre llevaba un jarsey de manga larga, con el puño cerrado dejando que el viento elevase su pelo ondulado por detrás de su cabeza. Seguramente andaba con sensación de sueño ya que la noche anterior se quedó leyendo alguna novela de amor que no la dejaba dormir por la intriga de si el chico al final encontraría a la chica después de 20 años sin verse.
Aquella señora que acompañaba a sus dos hijos pequeños al colegio, con un hijo cogido del brazo y el otro hijo andando delante de su madre metiéndola prisa. Seguramente hubiese tenido faena en la oficina el día anterior, y al volver a casa deseaba poder sentarse tranquilamente en el sofá viendo la TV, pero a pesar de ello, no pudo ya que antes de acostar a los hijos tuvo que prepararles la cena, aunque no con represión, si no con amor, ya que el bienestar de sus hijos es lo más importante para ella, y poder estar con ellos, cuidarles, es algo que la apetece mucho mas que ver la televisión.
Aquel hombre que sale de su coche para comprar el periodico en el kiosko de enfrente, jóven, de unos 30 años, vestido con traje y corbata, orgulloso de su posición. Seguramente tuvo la noche anterior, después del trabajo una agradable tarde/noche con sus compañeros de trabajo, con los cuales tan sólo comparte eso, el trabajo, y las cañas. Luego al llegar a casa se sienta en el sofá pensando si algún día podrá volver acompañado a casa, para así al día siguiente poder levantarse con ganas de empezar y acabar el día, y en vez de pasar por el kiosko a comprar el periodico, pasar por la panaderia a por pan fresco para luego hacerle una rica cena especial a ella.
No se puede inventar la vida de una persona en 5 minutos, no se por qué lo hacía y por qué no lo sigo haciendo, supongo que será porque me he dado cuenta que la vida de una persona es tan compleja que dificilmente puede ser resumida en nada, pero aún así, creo que con sólo pensar que cada persona tiene una vida, es motivo más que suficiente para darte cuenta de que tú también tienes una vida... ¿podría inventarme mi propia vida?

Comentarios:
Haces/hacias lo mismo que yo cuando espero el bus del instituto, como soy el primero en llegar a la parada y no hay nadie con quien charlar.. entonces a ver pasar gente y a controlar quien pasa hoy, y porque no pasó ayer, etc... :)
Vaya! me alegra saber eso, hay poca gente observadora ultimamente.
Ultimamente no lo hago mucho, a veces, pero en muy escasos momentos... igual es porque tengo otras cosas en la cabeza... preocupaciones... pero bueno, supongo que algún día que tenga la mente libre me vuelva a sentar en un banquillo a observar a la gente :)